Acabo de escribir una entrada y me noto mucho mejor que hace unos minutos.
No es que me pasase nada grave, ni nada nuevo. La típica inseguridad que surge a veces porque te sientes pequeño.
Cosas que se solucionan con un poco de tiempo, con ayuda a veces, pero sobre todo con muchas ganas de cambiar.
Este verano ha tenido un efecto muy bueno en mí. Estoy mucho más a gusto conmigo mismo. Tengo muchas ganas de seguir avanzando y mejorando como persona.
Quiero dar mi mejor yo a la gente que me rodea y en especial a la gente que me importa.
Sólo necesito tiempo, porque las ganas ya las tengo.
Sé que tengo defectos, quién no, y al ser consciente de ellos puedo enfocar mejor el cambio a realizar.
No quiero seguir siendo posesivo sin sentido.
No quiero seguir siendo victimista.
No quiero seguir pareciendo pasota.
No quiero seguir sin demostrar lo mucho que me importa y agradezco la cercanía de mucha gente.
No quiero provocar nada que no sea alegría y felicidad a quien me rodea.
No quiero seguir siendo negativo.
No quiero parecer un lastre de ningún tipo.
Quiero ser el mejor yo que pueda ser. Quiero ser aún mejor de lo mejor que crea poder alcanzar. Quiero mirarme en el espejo y estar orgulloso de mí mismo. Quiero mirar al pasado y reirme de lo estúpido que fui. Quiero estar totalmente en paz. Pero sobre todo, quiero ser feliz.
Cada día que pasa estoy un paso más cerca de mi objetivo.
Lo quiero más que ayer, pero menos que mañana.
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martes, 15 de septiembre de 2015
Rather be.
Contigo, cualquier sitio era bueno, si tú lo llenabas.
Sin ti, hasta el mayor paraíso era frío.
Pero.
No darse cuenta es un castigo irónico y cruel. No ver la realidad de lo muchísimo que aportabas. No, no es no verlo, es no apreciarlo lo suficiente.
Amor incondicional, pero con condiciones. ¿El suyo? El mío.
Miedo a ser feliz, miedo a tener éxito, miedo a no ser suficiente.
Pero lo era. Era suficiente para lo que esa pequeña y bonita criatura quería.
No pedía mucho, sólo amor, sólo cuidarla, sólo apoyarla. Cosas que no necesitaría pedir.
¿Qué pasa? No sabes lo mucho que duele hasta que lo pierdes. No sabes lo gilipollas que has sido hasta que tropiezas y es demasiado tarde. ¿No sabes? No supe.
Pero nunca es tarde. Pero eso no es cierto. Hay veces, que la última oportunidad se ha ido y no se puede evitar.
Entonces tienes dos opciones, la difícil, que es afrontarlo y superarlo, seguir luchando día a día para no cometer los errores del pasado. La fácil, que es la que acostumbro a tomar y que te garantiza volver a pasar por lo mismo constantemente, consistente en flagelarte por cometer errores, recordártelos continuamente y pensar que eres lo peor de este mundo por cometerlos.
Y ahí es donde vuelve a entrar la decisión. ¿Dónde querrías estar? Contigo es el mejor sitio que se me ocurre.
Porque entonces el dolor para, porque el sol vuelve a salir y el calor llena mi cuerpo. Porque entonces puedo volver a ser feliz.
Pero.
Siempre hay peros.
Estar contigo sería egoísta.
Una decisión llena de dolor.
Y tú no lo querrías.
No quieres que esté contigo, prefieres que siga viviendo mi vida y que sea feliz.
Y por todo el amor que te guardo.
Porque te lo debo por no haberte podido dar lo que necesitabas y merecías.
Porque eres de lo mejor que me ha pasado nunca, sin ninguna duda.
Lo haré.
Por ti.
Sólo una última cosa. Y es que sé que éste texto puede hacer alusión a muchas entidades. Pero sólo hay uno cuyos errores no puedo arreglar de ninguna manera.
Lobi. Esto es por ti. Muchas gracias por todo.
Y a ti, muchas gracias por haberme reconciliado con mi amigo y haberle dado más tiempo junto a todos, fuiste de sus personas favoritas hasta el final.
Sin ti, hasta el mayor paraíso era frío.
Pero.
No darse cuenta es un castigo irónico y cruel. No ver la realidad de lo muchísimo que aportabas. No, no es no verlo, es no apreciarlo lo suficiente.
Amor incondicional, pero con condiciones. ¿El suyo? El mío.
Miedo a ser feliz, miedo a tener éxito, miedo a no ser suficiente.
Pero lo era. Era suficiente para lo que esa pequeña y bonita criatura quería.
No pedía mucho, sólo amor, sólo cuidarla, sólo apoyarla. Cosas que no necesitaría pedir.
¿Qué pasa? No sabes lo mucho que duele hasta que lo pierdes. No sabes lo gilipollas que has sido hasta que tropiezas y es demasiado tarde. ¿No sabes? No supe.
Pero nunca es tarde. Pero eso no es cierto. Hay veces, que la última oportunidad se ha ido y no se puede evitar.
Entonces tienes dos opciones, la difícil, que es afrontarlo y superarlo, seguir luchando día a día para no cometer los errores del pasado. La fácil, que es la que acostumbro a tomar y que te garantiza volver a pasar por lo mismo constantemente, consistente en flagelarte por cometer errores, recordártelos continuamente y pensar que eres lo peor de este mundo por cometerlos.
Y ahí es donde vuelve a entrar la decisión. ¿Dónde querrías estar? Contigo es el mejor sitio que se me ocurre.
Porque entonces el dolor para, porque el sol vuelve a salir y el calor llena mi cuerpo. Porque entonces puedo volver a ser feliz.
Pero.
Siempre hay peros.
Estar contigo sería egoísta.
Una decisión llena de dolor.
Y tú no lo querrías.
No quieres que esté contigo, prefieres que siga viviendo mi vida y que sea feliz.
Y por todo el amor que te guardo.
Porque te lo debo por no haberte podido dar lo que necesitabas y merecías.
Porque eres de lo mejor que me ha pasado nunca, sin ninguna duda.
Lo haré.
Por ti.
Sólo una última cosa. Y es que sé que éste texto puede hacer alusión a muchas entidades. Pero sólo hay uno cuyos errores no puedo arreglar de ninguna manera.
Lobi. Esto es por ti. Muchas gracias por todo.
Y a ti, muchas gracias por haberme reconciliado con mi amigo y haberle dado más tiempo junto a todos, fuiste de sus personas favoritas hasta el final.
sábado, 21 de febrero de 2015
Caronte. II.
Entró en la casa y cogió el libro que había sobre la mesa. Las historias que inventaron juntos, las promesas que quedaban por cumplir, las fantasías que soñaron. Todo aquello estaba escrito con mala letra en esas páginas. Una gota cayó sobre el papel, humedeciéndolo y corriendo la tinta.
Se acercó a la chimenea y echó todos los recuerdos al fuego, esperando que desapareciesen para siempre junto a su amor y su felicidad. Después, entró él a la fogata.
Se acercó a la chimenea y echó todos los recuerdos al fuego, esperando que desapareciesen para siempre junto a su amor y su felicidad. Después, entró él a la fogata.
viernes, 20 de febrero de 2015
Caronte.
Depositó con cuidado el cuerpo inerte de la que había sido la mujer a la que más había amado en su vida en la barca y la empujó con cuidado usando un pie.
Contempló el pequeño bote adentrarse en el lago mientras daba media vuelta, echaba su capucha hacia atrás y se dirigía de vuelta a la casa mientras se tocaba la cara y los brazos, repasando las cicatrices aún sangrantes que cubrían su cuerpo, pero la cicatriz más profunda y que más le dolía no la podía ver nadie.
Contempló el pequeño bote adentrarse en el lago mientras daba media vuelta, echaba su capucha hacia atrás y se dirigía de vuelta a la casa mientras se tocaba la cara y los brazos, repasando las cicatrices aún sangrantes que cubrían su cuerpo, pero la cicatriz más profunda y que más le dolía no la podía ver nadie.
miércoles, 4 de febrero de 2015
3.
Este viernes harán ya 3 meses desde que te fuiste, y escribo esto ahora porque sé que ese día no podré. Parece mentira que ya haya pasado un cuarto de año sin verte, pero es cierto. Aún se me hace extraño salir al porche y no verte dentro de tu caseta o en la colchoneta. No oirte ladrar. No acariciarte ni abrazarte.
Te necesito. Te necesitaba mucho estos meses. Han sido muy duros y más estando solo. Sé que sigues obrando tu magia, cuidando de mí, y eso me ayuda a seguir. A veces quiero ser egoísta y volver a reunirme contigo, pero sé que tú no querrías que lo hiciera.
Ha pasado mucho, pero aún me duele cuando voy al veterinario y entro en la sala en la que te quedaste dormido. Aún se me hace un nudo en el estómago y me dan ganas de llorar. No te olvido, y no lo haré. Siempre estarás conmigo.
Te echo mucho de menos Lobi, por favor, sigue cuidando de mí.
Te necesito. Te necesitaba mucho estos meses. Han sido muy duros y más estando solo. Sé que sigues obrando tu magia, cuidando de mí, y eso me ayuda a seguir. A veces quiero ser egoísta y volver a reunirme contigo, pero sé que tú no querrías que lo hiciera.
Ha pasado mucho, pero aún me duele cuando voy al veterinario y entro en la sala en la que te quedaste dormido. Aún se me hace un nudo en el estómago y me dan ganas de llorar. No te olvido, y no lo haré. Siempre estarás conmigo.
Te echo mucho de menos Lobi, por favor, sigue cuidando de mí.
jueves, 22 de enero de 2015
miércoles, 21 de enero de 2015
End.
Ayer estuve escribiendo una entrada que ya nunca verá la luz.
He tenido que volver a casa para llorar y vomitar.
Siento como si lo poco que me quedaba de corazón se hubiera hecho añicos finalmente.
Antes de seguir, no culpo a nadie que no sea yo mismo de que esto haya llegado a su fin.
Pero aún sabiendo que yo soy el culpable, eso no hace que no me arrepienta, o que no me guste el resultado.
Yo no quería que esto acabase.
Yo quería formar una familia con ella.
Quería hacerla feliz, pero nunca llegué a poder.
Nunca fui suficiente ni llegué a merecerla.
Por eso sabía que lo nuestro acabaría por terminarse.
Pero no quería creerlo.
Comprobar que me había bloqueado me ha dolido horrores.
He sentido que al fin había conseguido lo que quería... Hacía año y medio.
Cuando lo que quería era sufrir y hacerme daño porque me sentía como el ser más miserable del mundo.
Pensamiento que ahora se repite.
Pero dejé de querer eso hace un tiempo.
Pasé a querer ser feliz y hacerla feliz.
Me ha dicho que ella quería que yo fuera feliz y que pasara página.
Le dije que si quería que pasase página que se alejase y creyese que lo hacía.
No voy a poder pasar página sabiendo que ninguna le llega a la suela del zapato.
No voy a ser feliz sabiendo que es imposible encontrar a nadie como ella, porque es única.
Sólo me queda desear que ella encuentre a quien le haga feliz y le ayude a salir de la mierda en que la he metido.
Por mi parte, me limitaré a existir, ya que es lo único que hago bien.
He tenido que volver a casa para llorar y vomitar.
Siento como si lo poco que me quedaba de corazón se hubiera hecho añicos finalmente.
Antes de seguir, no culpo a nadie que no sea yo mismo de que esto haya llegado a su fin.
Pero aún sabiendo que yo soy el culpable, eso no hace que no me arrepienta, o que no me guste el resultado.
Yo no quería que esto acabase.
Yo quería formar una familia con ella.
Quería hacerla feliz, pero nunca llegué a poder.
Nunca fui suficiente ni llegué a merecerla.
Por eso sabía que lo nuestro acabaría por terminarse.
Pero no quería creerlo.
Comprobar que me había bloqueado me ha dolido horrores.
He sentido que al fin había conseguido lo que quería... Hacía año y medio.
Cuando lo que quería era sufrir y hacerme daño porque me sentía como el ser más miserable del mundo.
Pensamiento que ahora se repite.
Pero dejé de querer eso hace un tiempo.
Pasé a querer ser feliz y hacerla feliz.
Me ha dicho que ella quería que yo fuera feliz y que pasara página.
Le dije que si quería que pasase página que se alejase y creyese que lo hacía.
No voy a poder pasar página sabiendo que ninguna le llega a la suela del zapato.
No voy a ser feliz sabiendo que es imposible encontrar a nadie como ella, porque es única.
Sólo me queda desear que ella encuentre a quien le haga feliz y le ayude a salir de la mierda en que la he metido.
Por mi parte, me limitaré a existir, ya que es lo único que hago bien.
miércoles, 14 de enero de 2015
Juanma.exe
'Juanma.exe has stopped working due to a malfunction on the program. Reinstalling it may fix the problem.'
Falta un archivo de vital importancia para la correcta ejecución del programa. Fue un archivo que eliminé por error durante un formateo. Un archivo que conozco muy bien, pero que no puedo encontrar para arreglar el error de programa.
Los foros especializados recomiendan reemplazar el fichero faltante por uno nuevo, muy similar, pero no funciona para este programa. Aunque arranca, nunca llega a realizar las tareas que se supone debería realizar y siempre acaba por crashear y cerrarse.
Falta un archivo.
Falta EL archivo.
**.dll
Cuando lo encuentre, Juanma.exe volverá a arrancar.
lunes, 5 de enero de 2015
...
Estoy muy cabreado y nunca sale nada bueno de eso.
Estoy cansado y harto, cada día tengo menos fuerzas para nada.
Tergiversad mis palabras, pensad que soy un mártir y un llorica, no podría importarme menos.
Me dijeron muchas veces y muchas personas distintas que la dejase, que había más opciones.
Ojalá pudiera hacerles caso, porque quiero hacerles caso, pero no puedo cambiar mis sentimientos.
No puedo volver a mentirme, porque se repetiría todo el daño.
Estoy muy cabreado y nunca sale nada bueno de eso.
¿Cómo creer que estar conmigo le ayuda si no quiere estar conmigo?
¿Cómo creer que me quiere si a la mínima se enfada y no quiere arreglar las cosas?
Hay muchas cosas que no entiendo por más que las piense.
Ya no me creo nada, y eso es muy triste.
Me está haciendo todo lo que yo la hice, y aunque me lo merezco, duele.
Estoy muy cabreado y nunca sale nada bueno de eso.
Estoy cansado y harto, cada día tengo menos fuerzas para nada.
Tergiversad mis palabras, pensad que soy un mártir y un llorica, no podría importarme menos.
Me dijeron muchas veces y muchas personas distintas que la dejase, que había más opciones.
Ojalá pudiera hacerles caso, porque quiero hacerles caso, pero no puedo cambiar mis sentimientos.
No puedo volver a mentirme, porque se repetiría todo el daño.
Estoy muy cabreado y nunca sale nada bueno de eso.
¿Cómo creer que estar conmigo le ayuda si no quiere estar conmigo?
¿Cómo creer que me quiere si a la mínima se enfada y no quiere arreglar las cosas?
Hay muchas cosas que no entiendo por más que las piense.
Ya no me creo nada, y eso es muy triste.
Me está haciendo todo lo que yo la hice, y aunque me lo merezco, duele.
Estoy muy cabreado y nunca sale nada bueno de eso.
sábado, 13 de diciembre de 2014
Grito de socorro.
Quería pedirle ayuda, decirle que la necesito para poder salir a flote. Quería que hablase conmigo y me dijera que todo va a ir bien.
Porque cuando está a mi lado, todo es más fácil.
Y cuando no está, el camino se hace cuesta arriba.
Pero no lo haré.
No merece mi mierda.
No merezco su perdón.
Tendré que esperar, e intentar no volverme loco por su ausencia.
Escribir esto es la única manera de controlarme y no decirle nada, de no ser egoísta.
Soy patético.
Porque cuando está a mi lado, todo es más fácil.
Y cuando no está, el camino se hace cuesta arriba.
Pero no lo haré.
No merece mi mierda.
No merezco su perdón.
Tendré que esperar, e intentar no volverme loco por su ausencia.
Escribir esto es la única manera de controlarme y no decirle nada, de no ser egoísta.
Soy patético.
martes, 9 de diciembre de 2014
Malo hasta la médula.
Por cierto, nunca he dicho que ella sea la mala de esta historia, ¿creeis que sólo porque lo esté pasando mal eso significa que ella es la mala? Para nada. Si yo estoy así por cosas que yo mismo he hecho imagináos cómo lo debe estar pasando ella.
No, no pretendo conseguir perdón, no lo merezco, y aún así ella me lo ha dado en varias ocasiones. Más de las recomendables, muchas más de las que cualquiera me daría. Es una persona maravillosa y por eso estoy enamorado de ella, pero no paro de cagarla. Tal vez mi subconsciente me dice que no la merezco y por eso me hace hacer todas esas cosas, pero qué cojones sabrá él.
Realmente no me creo nada de lo que voy a decir ahora, pero ahí va: "Si ella me eligió y sigue eligiendo darme una oportunidad será por algo, quizá si la merezca". Demasiado maravillosa para mí. Demasiado buena para todo lo que he hecho. ¿Porqué entonces quiere seguir a mi lado? (Al menos la última vez que hablamos, porque ahora... La cosa está complicada). No lo sé.
Sentía algo por mí aunque no sabía muy bien qué era. ¿Qué hice yo? Me alegré mucho porque vi más esperanza que nunca, y me impacienté. Quería saberlo ya mismo, quería que las cosas se arreglasen y ser feliz junto a ella. (Una vez más mi egoísmo salió, quería ser feliz con ella. Hacerla feliz era secundario aunque iba de la mano).
Bueno, después de un incidente en el que intervino mi extremo egoismo y control dejó de ver más claro que nunca que teníamos un futuro. No se lo puedo reprochar para nada. No le he puesto las cosas nada fáciles para darme otra oportunidad de hacerla feliz.
Hasta hoy. Ahora tiene que pensar si he agotado todas mis posibilidades y si sigue viendo una mínima esperanza. Después de todo lo que ha hecho por mí yo sigo viendo esperanza, pero también lo veo todo muy negro. No sé qué va a pasar y eso me asusta.
Me arrepiento de muchísimas cosas, y de lo que más me arrepiento es de haberle hecho tanto daño a la persona más maravillosa que he conocido nunca y que no se lo merecía para nada.
Espero que acabe tomando la decisión correcta. No me importa (en cierto modo) tener que renunciar a ella. Llegado el momento acabaré superándolo de un modo o de otro. Supongo.
No, no pretendo conseguir perdón, no lo merezco, y aún así ella me lo ha dado en varias ocasiones. Más de las recomendables, muchas más de las que cualquiera me daría. Es una persona maravillosa y por eso estoy enamorado de ella, pero no paro de cagarla. Tal vez mi subconsciente me dice que no la merezco y por eso me hace hacer todas esas cosas, pero qué cojones sabrá él.
Realmente no me creo nada de lo que voy a decir ahora, pero ahí va: "Si ella me eligió y sigue eligiendo darme una oportunidad será por algo, quizá si la merezca". Demasiado maravillosa para mí. Demasiado buena para todo lo que he hecho. ¿Porqué entonces quiere seguir a mi lado? (Al menos la última vez que hablamos, porque ahora... La cosa está complicada). No lo sé.
Sentía algo por mí aunque no sabía muy bien qué era. ¿Qué hice yo? Me alegré mucho porque vi más esperanza que nunca, y me impacienté. Quería saberlo ya mismo, quería que las cosas se arreglasen y ser feliz junto a ella. (Una vez más mi egoísmo salió, quería ser feliz con ella. Hacerla feliz era secundario aunque iba de la mano).
Bueno, después de un incidente en el que intervino mi extremo egoismo y control dejó de ver más claro que nunca que teníamos un futuro. No se lo puedo reprochar para nada. No le he puesto las cosas nada fáciles para darme otra oportunidad de hacerla feliz.
Hasta hoy. Ahora tiene que pensar si he agotado todas mis posibilidades y si sigue viendo una mínima esperanza. Después de todo lo que ha hecho por mí yo sigo viendo esperanza, pero también lo veo todo muy negro. No sé qué va a pasar y eso me asusta.
Me arrepiento de muchísimas cosas, y de lo que más me arrepiento es de haberle hecho tanto daño a la persona más maravillosa que he conocido nunca y que no se lo merecía para nada.
Espero que acabe tomando la decisión correcta. No me importa (en cierto modo) tener que renunciar a ella. Llegado el momento acabaré superándolo de un modo o de otro. Supongo.
Adiós.
Últimamente las cosas han ido a peor en general. Han ido tan mal que yo me he puesto a la defensiva para evitarme más daño y al final he acabado por hacérmelo a mí y a ella.
Cada día me odio más y no puedo luchar. No puedo luchar porque eso supondría presionarla y agobiarla y no, suficiente he hecho ya. Y me odio más... He vuelto a caer.
Esta vez he caido sin darme ni cuenta, cuando las cosas empezaron a ir mejor me sentí confiado, pero en un momento de debilidad la volví a joder una vez más, y caí, y no me di cuenta. Ese momento de debilidad me hizo volver a caer al agujero, pero no me di ni cuenta, hasta ahora, ahora que me siento encerrado y sin posibilidades de salir.
Ahora que quiero hacerme daño, destruirme, y que siento que no valgo nada. Y no puedo parar de pensarlo.
Estoy solo porque yo me lo he buscado, y en cierto modo lo prefiero así. No quiero volver a arrastrar a nadie en mi caída, y cada cual tiene sus propios problemas como para andar preocupándose de los míos.
He llegado a un punto en el que perfectamente podría darme igual todo, porque vivir así y no vivir me parece lo mismo.
Aún me sorprende lo egoísta que puedo llegar a ser.
He estado más de media hora llorando sin parar, pensando en todo el daño que la he vuelto a hacer y en que esta vez se irá para siempre. En parte me alegro porque al fin se librará de mi toxicidad. Pero otra parte egoísta muere de rabia e impotencia, de tristeza al comprobar que nunca podrá ser, que no llegaré a merecerla, que no podré hacerla feliz, que no formaremos una familia, que no llegaré a ser feliz.
Ojalá no fuera tan egoísta y la pudiera dejar marchar sin hacerla más daño. Ojalá no hubiera llegado a este punto otra vez.
Ojalá no tuviera tantas ganas de morir, porque esto no ayuda a mejorar las cosas de ninguna manera.
Ojalá ella llegue a ser feliz y yo me muera pronto para no estropearlo.
Cada día me odio más y no puedo luchar. No puedo luchar porque eso supondría presionarla y agobiarla y no, suficiente he hecho ya. Y me odio más... He vuelto a caer.
Esta vez he caido sin darme ni cuenta, cuando las cosas empezaron a ir mejor me sentí confiado, pero en un momento de debilidad la volví a joder una vez más, y caí, y no me di cuenta. Ese momento de debilidad me hizo volver a caer al agujero, pero no me di ni cuenta, hasta ahora, ahora que me siento encerrado y sin posibilidades de salir.
Ahora que quiero hacerme daño, destruirme, y que siento que no valgo nada. Y no puedo parar de pensarlo.
Estoy solo porque yo me lo he buscado, y en cierto modo lo prefiero así. No quiero volver a arrastrar a nadie en mi caída, y cada cual tiene sus propios problemas como para andar preocupándose de los míos.
He llegado a un punto en el que perfectamente podría darme igual todo, porque vivir así y no vivir me parece lo mismo.
Aún me sorprende lo egoísta que puedo llegar a ser.
He estado más de media hora llorando sin parar, pensando en todo el daño que la he vuelto a hacer y en que esta vez se irá para siempre. En parte me alegro porque al fin se librará de mi toxicidad. Pero otra parte egoísta muere de rabia e impotencia, de tristeza al comprobar que nunca podrá ser, que no llegaré a merecerla, que no podré hacerla feliz, que no formaremos una familia, que no llegaré a ser feliz.
Ojalá no fuera tan egoísta y la pudiera dejar marchar sin hacerla más daño. Ojalá no hubiera llegado a este punto otra vez.
Ojalá no tuviera tantas ganas de morir, porque esto no ayuda a mejorar las cosas de ninguna manera.
Ojalá ella llegue a ser feliz y yo me muera pronto para no estropearlo.
martes, 2 de diciembre de 2014
Reflexiones.
Ahora que he abandonado Twitter nadie leerá esto, pero esta vez no me importa porque llamar la atención no es mi objetivo esta vez, sino simplemente intentar reflexionar objetivamente ahora que pende de un hilo que pueda volver a caer al abismo.
Quiero analizar una hipótesis, y es la de que todo lo que hago y he hecho lo hago sólo por mí, que sólo me importo yo.
Veamos, si bien es cierto que no existen los actos desinteresados y todos hacemos las cosas por nuestro bien, ya sea por sentirnos mejor con nosotros mismos o lo que sea, yo no soy una excepción, no lo voy a negar, pero no creo ser todo lo egoista que se me dice.
Vamos a empezar por los motivos que me han llevado a hacer todo esto. Sí, lo hice porque si ella era feliz yo me sentía mejor, yo sería feliz pero, ¿es esa la razón principal o última? Yo no lo creo.
Vamos, que si bien yo me beneficio de la decisión de hacerla feliz, no lo he hecho porque yo me sintiera bien con ello, sino porque quiero que sea feliz. Entonces QUIERO que sea feliz, ¿se puede considerar eso como un acto egoísta? En cierto modo sí. ¿Lo hice con la intención de que así yo me sentiría mejor? Inevitablemente un poco sí, pero no fue la razón principal ni mucho menos.
Cuando dije que aceptaría la decisión que ella tomase, incluso si eligiese a otra persona y a mí me olvidase, que sería feliz con tal de saber que ella lo era, lo dije en serio. ¿Se puede considerar eso egoísmo? Lo dudo mucho, pues aunque me haría feliz verla a ella feliz bajo cualquier circunstancia, no puedo negar que si eso ocurriese antes que nada yo me hundiría del todo y para nada estaría contento. Nunca pude demostrar este hecho y sinceramente, espero no tener que demostrarlo porque aunque quiero que ella sea feliz, preferiría que lo fuera conmigo, porque no me gusta sufrir.
No es para nada raro eso de no querer sufrir. Lo admito, soy egoísta por esa parte porque prefiero que lo que tenga que pasar sea conmigo, pero insisto, lo daría todo por que ella fuera feliz.
Esto puede parecer contradictorio cuando discuto con ella. Sí, lo sé, ahí parece que sólo quiera su felicidad si es conmigo, pero os aseguro que no.
Sinceramente, creo que no estoy avanzando nada y me estoy explicando como el culo como de costumbre, en mi cabeza sonaba mejor.
Una cosa que no puedo decir a mi favor es el que haya podido mantenerme así, porque no lo he hecho.
En los últimos días he sentido que la cosa iba muy bien, tanto que he querido acelerar las cosas. ¿Por mí? ¿Por ella? No lo sé realmente. Ha sido un conjunto de ambos factores, pero ¿cuál ha sido el determinante? Teniendo en cuenta el resultado he de suponer que he sido yo.
Quiero decir, he querido forzar las cosas (muy mal hecho por mi parte, no lo niego) porque quería que ella superase rápido los problemas que tenía para que al fin estuviera bien, pero ¿porqué? ¿Realmente ha sido porque quería que se encontrase mejor o porque quería que me amase y volver a estar con ella para ser feliz? Realmente todo ello va de la mano, pero me temo que esta vez lo hice pensando más en mis sentimientos que en los suyos, porque no pensé en que la estaba agobiando y presionando.
Sólo pensé en que quería que todo fuera bien porque estoy cansado de sufrir, y me deprimía cuando las cosas iban mal, sin pensar en si a ella también le afectaría que todo fuera mal, suponiendo que ella estaba bien y que yo era lo única víctima.
¿Porqué acabo de darme cuenta de ello? ¿Porque necesito que todo esté a punto de joderse para siempre para poder ver claramente?
No se lo pongo nada fácil y aún así ella sigue cuidándome. A pesar de que no tiene porqué y de que no sabe lo que siente por mí, y no me extraña con el conglomerado de emociones que le lanzo.
Unos días le mando señales de que haré todo por ella y al día siguiente de que por ella porque me beneficia a mí, básicamente.
O señales de que sólo me preocupo yo y no acepto sus decisiones porque no me tienen en cuenta y claro yo pensaba en ella. No. Acabo de darme cuenta en lo egoista que fue el hecho de molestarme porque no se quería dejar cuidar, porque quería cuidarla para que se sintiera mejor, para yo sentirme más cerca de ella y bien conmigo mismo.
Todo esto me da bastantes ganas de llorar. Estar a punto de perder a la persona a la que amas por ¿segunda? ¿Tercera vez? es algo muy jodido, pero no quiero ni imaginarme cómo lo debe estar pasando ella decidiendo en cuál será la mejor solución a tomar, si volver a intentarlo conmigo o pasar definitivamente porque he tenido demasiadas oportunidades.
Estoy tentado de pasarle esta entrada para que la lea y se dé cuenta de que he cambiado. Pero no. Suena demasiado forzado, no me va a creer, y con razón joder.
Además de que le dije que le iba a dar todo el espacio que necesitase para tomar esta decisión y lo voy a cumplir. Porque os digo en serio que sólo quiero que ella sea feliz aunque yo acabe jodido.
Y porque volveré a ser como antes en un aspecto, y es que aceptaré su decisión sin más, sin luchar, porque si ha tomado la decisión ya no habrá lucha que valga y será algo egoísta.
Ojalá no hubiéramos llegado a esto porque me siento fatal desde hace unos días, desde que Orugrita murió sentí que ya no había nada que nos uniera tanto como antes, porque era el último animal suyo que me dio (Glados en teoría es un regalo asíque no cuenta).
Como de costumbre intento ver todo y preocuparme por ella y acabo por no ver más allá de mi propio ombligo. Después de todo lo que ha seguido haciendo y lo que se molesta, yo me enfado y siento que no le importo porque no la puedo ver (aunque eran días que ya habíamos fijado) y se puso mala. Cierto es que no me enfadé porque se puso mala y no se puede hacer nada, pero sí que me molestó porque no me dejó ir a cuidarla. Ahí está la parte de egoísmo de querer ir a cuidarla a toda costa que dije antes.
Sinceramente, cuando empecé esta entrada ya había hablado un poco conmigo y pensé que acabaría diciendo que no soy egoísta y que todo lo hice por ella. Pero me sorprende haberme dado cuenta de que eso sólo era cuando las cosas no iban del todo bien, que después de eso me confié demasiado y el antiguo yo volvió a salir una vez más.
Quería acabar diciendo que decía que era egoísta porque aún me confundía con el anterior yo, pero me temo que no va a ser posible, porque ese bastardo volvió a salir y a joderlo todo.
Me gustaría que todo esto se pudiese solucionar y además pronto.
Pero no me importa tener que esperar ni renunciar a ella.
Ella tomará la decisión correcta cuando tenga que hacerlo, y tendré que conformarme porque eso ayudará a que sea feliz al final.
Ahora quiero llorar, pero eso tiene que parar pronto, porque es una muestra más de victimismo.
Lo siento mucho por todo el tocho de desvaríos sin sentido si de casualidad te has puesto a leerlo y lo has hecho del todo.
Quiero analizar una hipótesis, y es la de que todo lo que hago y he hecho lo hago sólo por mí, que sólo me importo yo.
Veamos, si bien es cierto que no existen los actos desinteresados y todos hacemos las cosas por nuestro bien, ya sea por sentirnos mejor con nosotros mismos o lo que sea, yo no soy una excepción, no lo voy a negar, pero no creo ser todo lo egoista que se me dice.
Vamos a empezar por los motivos que me han llevado a hacer todo esto. Sí, lo hice porque si ella era feliz yo me sentía mejor, yo sería feliz pero, ¿es esa la razón principal o última? Yo no lo creo.
Vamos, que si bien yo me beneficio de la decisión de hacerla feliz, no lo he hecho porque yo me sintiera bien con ello, sino porque quiero que sea feliz. Entonces QUIERO que sea feliz, ¿se puede considerar eso como un acto egoísta? En cierto modo sí. ¿Lo hice con la intención de que así yo me sentiría mejor? Inevitablemente un poco sí, pero no fue la razón principal ni mucho menos.
Cuando dije que aceptaría la decisión que ella tomase, incluso si eligiese a otra persona y a mí me olvidase, que sería feliz con tal de saber que ella lo era, lo dije en serio. ¿Se puede considerar eso egoísmo? Lo dudo mucho, pues aunque me haría feliz verla a ella feliz bajo cualquier circunstancia, no puedo negar que si eso ocurriese antes que nada yo me hundiría del todo y para nada estaría contento. Nunca pude demostrar este hecho y sinceramente, espero no tener que demostrarlo porque aunque quiero que ella sea feliz, preferiría que lo fuera conmigo, porque no me gusta sufrir.
No es para nada raro eso de no querer sufrir. Lo admito, soy egoísta por esa parte porque prefiero que lo que tenga que pasar sea conmigo, pero insisto, lo daría todo por que ella fuera feliz.
Esto puede parecer contradictorio cuando discuto con ella. Sí, lo sé, ahí parece que sólo quiera su felicidad si es conmigo, pero os aseguro que no.
Sinceramente, creo que no estoy avanzando nada y me estoy explicando como el culo como de costumbre, en mi cabeza sonaba mejor.
Una cosa que no puedo decir a mi favor es el que haya podido mantenerme así, porque no lo he hecho.
En los últimos días he sentido que la cosa iba muy bien, tanto que he querido acelerar las cosas. ¿Por mí? ¿Por ella? No lo sé realmente. Ha sido un conjunto de ambos factores, pero ¿cuál ha sido el determinante? Teniendo en cuenta el resultado he de suponer que he sido yo.
Quiero decir, he querido forzar las cosas (muy mal hecho por mi parte, no lo niego) porque quería que ella superase rápido los problemas que tenía para que al fin estuviera bien, pero ¿porqué? ¿Realmente ha sido porque quería que se encontrase mejor o porque quería que me amase y volver a estar con ella para ser feliz? Realmente todo ello va de la mano, pero me temo que esta vez lo hice pensando más en mis sentimientos que en los suyos, porque no pensé en que la estaba agobiando y presionando.
Sólo pensé en que quería que todo fuera bien porque estoy cansado de sufrir, y me deprimía cuando las cosas iban mal, sin pensar en si a ella también le afectaría que todo fuera mal, suponiendo que ella estaba bien y que yo era lo única víctima.
¿Porqué acabo de darme cuenta de ello? ¿Porque necesito que todo esté a punto de joderse para siempre para poder ver claramente?
No se lo pongo nada fácil y aún así ella sigue cuidándome. A pesar de que no tiene porqué y de que no sabe lo que siente por mí, y no me extraña con el conglomerado de emociones que le lanzo.
Unos días le mando señales de que haré todo por ella y al día siguiente de que por ella porque me beneficia a mí, básicamente.
O señales de que sólo me preocupo yo y no acepto sus decisiones porque no me tienen en cuenta y claro yo pensaba en ella. No. Acabo de darme cuenta en lo egoista que fue el hecho de molestarme porque no se quería dejar cuidar, porque quería cuidarla para que se sintiera mejor, para yo sentirme más cerca de ella y bien conmigo mismo.
Todo esto me da bastantes ganas de llorar. Estar a punto de perder a la persona a la que amas por ¿segunda? ¿Tercera vez? es algo muy jodido, pero no quiero ni imaginarme cómo lo debe estar pasando ella decidiendo en cuál será la mejor solución a tomar, si volver a intentarlo conmigo o pasar definitivamente porque he tenido demasiadas oportunidades.
Estoy tentado de pasarle esta entrada para que la lea y se dé cuenta de que he cambiado. Pero no. Suena demasiado forzado, no me va a creer, y con razón joder.
Además de que le dije que le iba a dar todo el espacio que necesitase para tomar esta decisión y lo voy a cumplir. Porque os digo en serio que sólo quiero que ella sea feliz aunque yo acabe jodido.
Y porque volveré a ser como antes en un aspecto, y es que aceptaré su decisión sin más, sin luchar, porque si ha tomado la decisión ya no habrá lucha que valga y será algo egoísta.
Ojalá no hubiéramos llegado a esto porque me siento fatal desde hace unos días, desde que Orugrita murió sentí que ya no había nada que nos uniera tanto como antes, porque era el último animal suyo que me dio (Glados en teoría es un regalo asíque no cuenta).
Como de costumbre intento ver todo y preocuparme por ella y acabo por no ver más allá de mi propio ombligo. Después de todo lo que ha seguido haciendo y lo que se molesta, yo me enfado y siento que no le importo porque no la puedo ver (aunque eran días que ya habíamos fijado) y se puso mala. Cierto es que no me enfadé porque se puso mala y no se puede hacer nada, pero sí que me molestó porque no me dejó ir a cuidarla. Ahí está la parte de egoísmo de querer ir a cuidarla a toda costa que dije antes.
Sinceramente, cuando empecé esta entrada ya había hablado un poco conmigo y pensé que acabaría diciendo que no soy egoísta y que todo lo hice por ella. Pero me sorprende haberme dado cuenta de que eso sólo era cuando las cosas no iban del todo bien, que después de eso me confié demasiado y el antiguo yo volvió a salir una vez más.
Quería acabar diciendo que decía que era egoísta porque aún me confundía con el anterior yo, pero me temo que no va a ser posible, porque ese bastardo volvió a salir y a joderlo todo.
Me gustaría que todo esto se pudiese solucionar y además pronto.
Pero no me importa tener que esperar ni renunciar a ella.
Ella tomará la decisión correcta cuando tenga que hacerlo, y tendré que conformarme porque eso ayudará a que sea feliz al final.
Ahora quiero llorar, pero eso tiene que parar pronto, porque es una muestra más de victimismo.
Lo siento mucho por todo el tocho de desvaríos sin sentido si de casualidad te has puesto a leerlo y lo has hecho del todo.
sábado, 22 de noviembre de 2014
Carta al Ángel Caído.
Os he contado muchas veces mi historia, pero nunca al completo.
Seguramente tampoco haya contado toda la verdad.
Hoy quiero que sepáis lo que hice, porqué lo hice y porqué repercutió como lo hizo.
Empezaremos la historia contando mi primer amor.
Me enamoré de una persona que en apariencia me complementaba bien, pero que resultó en una total incompatibilidad.
No congeniábamos de ninguna manera, y eso acabó haciendo que nada fuera bien.
Yo no era como ella quería, y yo no quería nada.
Empecé a sentirme mal por no poder darle lo que ella pedía y a la vez más distanciado.
Sabía que no teníamos futuro, pero no quería estar solo.
Me daba miedo no encontrar a nadie, porque pensaba que no valía nada.
Entonces conocí a Mina.
Nada más verla supe que me gustaba.
Cuando empecé a conocerla confirmé que me gustaba.
Quería estar con ella, pero no quería hacer daño a Diana.
Estaba hecho un lío y al final tomé una decisión, un tanto forzada.
Engañé a Diana. La hice aún más daño del que hubiera hecho si hubiera afrontado la decisión y actuado como un hombre.
Aquí empezó todo lo que me ha llevado a un bucle de autodestrucción y depresión que abordaremos más adelante.
No quería tener que elegir por lo que prolongué al máximo el tiempo que pudiera estar con ambas.
Al final ella se enteró. Discutimos, lo dejamos, me odió. Con razón.
Yo también me odié. Odiaba haberla hecho daño, haberla mentido.
Pensaba no merecer nada, ser escoria, una mala persona.
Empecé a pensar que no merecía ser feliz.
Por eso, cuando estaba empezando a salir con Mina, empecé a sabotearme.
Caí en una depresión que oculté a todo el mundo, pero ella lo sabía. Intentó sacarme muchas veces, pero nunca la dejé. Y nunca se dio por vencida.
Intentó animarme, y nunca lo valoré, alegando que era su deber y que no lo hacía en serio.
No quería ver lo que ella me mostraba, porque yo no me veía tan bueno como ella decía.
Y sin embargo, me hacía feliz.
Tanto, que en un ataque de autodestrucción me enfoqué en hundirla a ella.
"Si me quito la fuente de felicidad, podré ser infeliz por siempre, que es lo que merezco."
Eso pensé.
La ataqué constantemente, y ella siguió a mi lado.
Hasta que dejó de estarlo.
Llegó a su límite y decidió alejarse de mí para recuperarse.
Me dejó y yo la culpé de mi miseria, y fui a hacerla daño a propósito, y lo hice.
Aún así, siguió ayudándome, y yo rechazando la ayuda de malas maneras.
No vi que el hecho de dejarme también le dolía a ella.
"¿Cómo va a dolerle si me ha dejado?" Me preguntaba.
Yo era una persona tóxica y repercutió pronto.
Forcé aún más su límite, hasta que decidió alejarse del todo de mí.
Entonces toqué fondo.
Aún más profundo de lo que había estado hasta ahora.
Y me di cuenta de que por una vez no estaba satisfecho con el resultado.
Que no quería seguir lamentándome toda mi vida.
Esa hostia me permitió quitarme la venda de los ojos.
Pude ver con claridad todo el daño que le había hecho a la persona que me cuidaba en mi afán autodestructivo.
Quise cambiar y salir del agujero.
Por ella.
Gracias a ella.
Hoy le he dicho que he cambiado gracias a ella.
Me ha respondido que he podido cambiar porque quería cambiar.
Pero querer cambiar también ha sido gracias a ella.
Desde que toqué fondo sólo he podido seguir subiendo, con mis tropezones, pero avanzando poco a poco.
Gracias a ella he podido cambiar e incluso he llegado a estar en paz conmigo mismo.
Ahora no miento.
Ahora no pienso que sea mala persona.
Ahora valoro a las personas que me rodean.
Ahora cuido a mis amigos.
Ahora lucho por lo que quiero.
Ahora me esfuerzo por llegar a las metas.
Ahora intento mantenerme positivo.
Ahora no soy débil.
Ahora la amo, y soy plenamente consciente de ello.
Ahora quiero que sea feliz ante todo, y por fin puedo decir que podría alegrarme plenamente con ello aunque eligiera a otra persona.
Salir de una depresión autoinducida no es fácil, pero lo he conseguido gracias a que ella siempre ha creído en mí y me ha dado unos pilares sobre los que apoyarme y me ha ayudado a encontrar a la gente a la que puedo llamar "amigo" y que también me ha ayudado mucho.
No hay que lamentar el pasado, sino aceptarlo y cambiar.
Y yo soy un nuevo Juanma.
Un Juanma mejor.
Seguramente tampoco haya contado toda la verdad.
Hoy quiero que sepáis lo que hice, porqué lo hice y porqué repercutió como lo hizo.
Empezaremos la historia contando mi primer amor.
Me enamoré de una persona que en apariencia me complementaba bien, pero que resultó en una total incompatibilidad.
No congeniábamos de ninguna manera, y eso acabó haciendo que nada fuera bien.
Yo no era como ella quería, y yo no quería nada.
Empecé a sentirme mal por no poder darle lo que ella pedía y a la vez más distanciado.
Sabía que no teníamos futuro, pero no quería estar solo.
Me daba miedo no encontrar a nadie, porque pensaba que no valía nada.
Entonces conocí a Mina.
Nada más verla supe que me gustaba.
Cuando empecé a conocerla confirmé que me gustaba.
Quería estar con ella, pero no quería hacer daño a Diana.
Estaba hecho un lío y al final tomé una decisión, un tanto forzada.
Engañé a Diana. La hice aún más daño del que hubiera hecho si hubiera afrontado la decisión y actuado como un hombre.
Aquí empezó todo lo que me ha llevado a un bucle de autodestrucción y depresión que abordaremos más adelante.
No quería tener que elegir por lo que prolongué al máximo el tiempo que pudiera estar con ambas.
Al final ella se enteró. Discutimos, lo dejamos, me odió. Con razón.
Yo también me odié. Odiaba haberla hecho daño, haberla mentido.
Pensaba no merecer nada, ser escoria, una mala persona.
Empecé a pensar que no merecía ser feliz.
Por eso, cuando estaba empezando a salir con Mina, empecé a sabotearme.
Caí en una depresión que oculté a todo el mundo, pero ella lo sabía. Intentó sacarme muchas veces, pero nunca la dejé. Y nunca se dio por vencida.
Intentó animarme, y nunca lo valoré, alegando que era su deber y que no lo hacía en serio.
No quería ver lo que ella me mostraba, porque yo no me veía tan bueno como ella decía.
Y sin embargo, me hacía feliz.
Tanto, que en un ataque de autodestrucción me enfoqué en hundirla a ella.
"Si me quito la fuente de felicidad, podré ser infeliz por siempre, que es lo que merezco."
Eso pensé.
La ataqué constantemente, y ella siguió a mi lado.
Hasta que dejó de estarlo.
Llegó a su límite y decidió alejarse de mí para recuperarse.
Me dejó y yo la culpé de mi miseria, y fui a hacerla daño a propósito, y lo hice.
Aún así, siguió ayudándome, y yo rechazando la ayuda de malas maneras.
No vi que el hecho de dejarme también le dolía a ella.
"¿Cómo va a dolerle si me ha dejado?" Me preguntaba.
Yo era una persona tóxica y repercutió pronto.
Forcé aún más su límite, hasta que decidió alejarse del todo de mí.
Entonces toqué fondo.
Aún más profundo de lo que había estado hasta ahora.
Y me di cuenta de que por una vez no estaba satisfecho con el resultado.
Que no quería seguir lamentándome toda mi vida.
Esa hostia me permitió quitarme la venda de los ojos.
Pude ver con claridad todo el daño que le había hecho a la persona que me cuidaba en mi afán autodestructivo.
Quise cambiar y salir del agujero.
Por ella.
Gracias a ella.
Hoy le he dicho que he cambiado gracias a ella.
Me ha respondido que he podido cambiar porque quería cambiar.
Pero querer cambiar también ha sido gracias a ella.
Desde que toqué fondo sólo he podido seguir subiendo, con mis tropezones, pero avanzando poco a poco.
Gracias a ella he podido cambiar e incluso he llegado a estar en paz conmigo mismo.
Ahora no miento.
Ahora no pienso que sea mala persona.
Ahora valoro a las personas que me rodean.
Ahora cuido a mis amigos.
Ahora lucho por lo que quiero.
Ahora me esfuerzo por llegar a las metas.
Ahora intento mantenerme positivo.
Ahora no soy débil.
Ahora la amo, y soy plenamente consciente de ello.
Ahora quiero que sea feliz ante todo, y por fin puedo decir que podría alegrarme plenamente con ello aunque eligiera a otra persona.
Salir de una depresión autoinducida no es fácil, pero lo he conseguido gracias a que ella siempre ha creído en mí y me ha dado unos pilares sobre los que apoyarme y me ha ayudado a encontrar a la gente a la que puedo llamar "amigo" y que también me ha ayudado mucho.
No hay que lamentar el pasado, sino aceptarlo y cambiar.
Y yo soy un nuevo Juanma.
Un Juanma mejor.
Plot Twist.
He cogido el coche pensando simplemente en despejarme, en dar una vuelta y ver si me relajaba.
Ha surtido efecto muchísimo mejor de lo que pensaba.
Una conversación conmigo mismo y en seguida me he relajado.
Me he arrepentido del enfado, sabiendo que la mayor parte de la culpa era mía de todas formas.
Y he pensado que ya que estaba, cumpliría una promesa de hace un año.
Pensaba simplemente darle los bombones prometidos e irme, pero me ha invitado a subir y hemos estado hablando.
Llevaba sonriendo toda la tarde, y he seguido haciéndolo aún cuando parecía que íbamos a discutir y cuando han vuelto a salir algunos de mis errores. He seguido sonriendo porque el tipo del que hablaba ya no era yo, era otra persona.
Ha sido una tarde buena por el simple hecho de haberla podido ver y que las cosas fueran bien.
Pero sobre todo me ha alegrado ver que paso a paso, ella iba acercándose a sus objetivos y a su felicidad.
Poco a poco, irá pudiendo salir del agujero en que la metí. Y cuando al fin vuelva a ser feliz, eso me llenará de alegría más que nada en el mundo (quizá cuando nazca mi primer hijo si es que eso llega a ocurrir xD).
En definitiva, con lo de hoy, creo que puedo seguir adelante sin volver a recaer en mucho tiempo.
Espero tener razón.
Y ahora, quiero escribir otra cosa que considero importante.
Pero eso será en la próxima entrada.
Ha surtido efecto muchísimo mejor de lo que pensaba.
Una conversación conmigo mismo y en seguida me he relajado.
Me he arrepentido del enfado, sabiendo que la mayor parte de la culpa era mía de todas formas.
Y he pensado que ya que estaba, cumpliría una promesa de hace un año.
Pensaba simplemente darle los bombones prometidos e irme, pero me ha invitado a subir y hemos estado hablando.
Llevaba sonriendo toda la tarde, y he seguido haciéndolo aún cuando parecía que íbamos a discutir y cuando han vuelto a salir algunos de mis errores. He seguido sonriendo porque el tipo del que hablaba ya no era yo, era otra persona.
Ha sido una tarde buena por el simple hecho de haberla podido ver y que las cosas fueran bien.
Pero sobre todo me ha alegrado ver que paso a paso, ella iba acercándose a sus objetivos y a su felicidad.
Poco a poco, irá pudiendo salir del agujero en que la metí. Y cuando al fin vuelva a ser feliz, eso me llenará de alegría más que nada en el mundo (quizá cuando nazca mi primer hijo si es que eso llega a ocurrir xD).
En definitiva, con lo de hoy, creo que puedo seguir adelante sin volver a recaer en mucho tiempo.
Espero tener razón.
Y ahora, quiero escribir otra cosa que considero importante.
Pero eso será en la próxima entrada.
lunes, 17 de noviembre de 2014
Conversaciones. Parte IV.
Que pronto has vuelto esta vez.
…
¿Qué pasa? ¿No quieres hablar?
…
¿Es por lo que hice el año pasado?
Ambos sabemos que querías.
…
Hacía tiempo que no te veía tan
hundido, desde que decidiste levantarte nunca habías caído tanto.
…
Es aburrido si no discutes.
…
Espero que esto te demuestre que
amar es un esfuerzo inútil y lleno de dolor.
…
Si no te hubieras enamorado nada de
esto hubiera pasado.
Si no hubieras sido
el gilipollas más ciego del puto mundo nada de esto hubiera pasado.
Pero ahora estás conmigo.
Por poco tiempo.
De eso nada, esta vez has caído
para no volver a levantarte.
Que me vaya a
costar no significa que no vaya a poder. Volveré a levantarme algún
día.
¿Aún quieres acabar conmigo?
Está lo segundo en
mi lista de cosas por hacer.
¿Porqué, si ella no va a estar al
final del camino?
Eso es sólo la
peor posibilidad.
Sabes tan bien como yo que al final
de este camino sólo te espera más dolor.
Pues entonces
espero que ambos nos equivoquemos.
Encontrará a otro porque tú no la
mereces, eres de lo peor, no haces nada a derechas.
Yo no soy igual que
tú. Eres tú quien no la merece, quien no la mereció nunca.
Y aún así a mí me amó y a ti no.
…
¿Callas?
Duele.
Ven al abismo conmigo, aquí las
cosas no duelen.
En la neutralidad
tampoco, y prefiero que duela a volver a estar contigo.
domingo, 16 de noviembre de 2014
Cóctel de pensamientos.
"El dolor merece la pena si es por algo bello."
Está siendo un fin de semana duro entre idas y venidas.
Primero ella me dijo que quería darme una oportunidad y acercarse un poco más a mí.
Luego me dijo que podía hacer lo que quisiera con quien quisiera, porque no estamos juntos, y ella obviamente haría lo mismo.
No estoy enfadado, no tengo motivos. De hecho, en cierto modo me alegro, porque ya no me sigue ciegamente como hacía antes, ahora es libre.
No, no estoy enfadado, pero sí triste. Realmente aún es bastante probable la reconciliación, pero no puedo evitar pensar que encontrará a alguien mejor y yo simplemente me iré de su vida. Me asusta que después de tanta lucha la cosa no salga bien para mí. Aunque me conformo con que salga para ella.
¿Y qué hago si me surge una oportunidad? Ya dije incluso antes de cambiar que si no era con ella no quería nada. Pero ella no está en ese plan ahora, no desde mi última gran cagada.
No me importa, puedo esperar, pero cuando me vienen mis momentos de querer sexo, me pongo triste recordando todas las cosas que dejamos a medias y que iban a ocurrir, contigo.
Me pongo triste porque veo el momento de volver contigo y todos los planes que teníamos demasiado lejos.
Decir esto no cambia nada, y tampoco espero cambiar nada. De hecho no creo que leas esto, porque sólo lo escribo para poder centrarme.
Sé que tengo la posibilidad de estar con otras.
Que podría encontrar a alguien que me hiciera feliz.
Una chica que me dé lo que quiero.
Pero yo sólo puedo pensar en ti, porque tú ya cumples todo eso.
Cada vez que pienso en todo lo que he hecho, todo lo que he perdido y lo imbécil que he sido...
Si no fuera por ti, no habría sido capaz de volver a levantarme y luchar.
Simplemente me tumbaría a llorar y lamentarme por la mierda de vida que me había ganado yo mismo.
En lugar de ello sigo en pie, tropezando un poco a cada paso, pero no permitiéndome caer.
Todo esto es gracias a ti en gran medida, por eso quiero devolverte todo lo que me has dado. Volver a hacerte feliz, hacerte reír.
Sé que soy muy pesado con este tema, pero te amo más que a nada, y soy un gilipollas por haber tardado tanto en darme cuenta, ahora que tú no sientes lo mismo y lo nuestro es imposible.
Sólo espero que al final de este camino halles la felicidad, aunque no sea conmigo.
En este punto aún no he llegado a poner en orden total mis sentimientos para no estar del todo triste, así que seguiré hablando un poco más.
Me hubiera gustado verte este fin de semana, darte tus regalos, recibir los míos, hablar un poco, jugar a juegos de terror, ver aquella sesión que te hicieron cuando aún estábamos juntos, demostrarte que he cambiado. No sé, verte sonreir.
Eres mi única debilidad y saber que aún puedes ser feliz conmigo me llena de fuerza.
Conversaciones. Parte III.
Sabes que te miente.
No sé nada. Confío en ella.
¿Porqué? Ella no confía en ti.
No, no confía en ti, a mí me quiere dar una oportunidad.
¿De verdad lo crees? ¿O piensas que lo hace sólo para tenerte contento?
Ella no haría eso.
Haría eso y más. Quiere tenerte cerca para que la digas lo maravillosa que es, y cuando no te necesite te echará de su vida, porque está cansada de ti.
No es cierto, no la conoces, no te molestaste en conocerla.
¿Y porqué estás hablando conmigo? ¿Porqué temes que sea verdad?
La inseguridad es algo que se puede superar con tiempo.
¿Lo superarás? ¿Sabiendo que te ignora deliberadamente?
Eso no lo sé, sólo es tu imaginación.
¿Entonces porqué lee tus mensajes pero no los responde?
¿¡Porqué cojones me haces mirarlo!? ¡No soy un controlador joder! Merece su espacio y no me dejas dárselo.
No quieres.
¡Lo que no quiero es que sigas tocando los cojones! ¡Las cosas van bien, así que vete a tomar por culo de una puta vez!
Sabes que no puedes echarme.
¡Tú no sabes lo que puedo o no puedo hacer! ¡Tú no sabes nada, porque sólo te preocupaste de ti mismo! ¡Eres un puto egoísta que sigue queriendo arrastrarme con él porque le da miedo estar solo! ¡Que te den por culo gilipollas! ¡Eres lo peor que me ha pasado nunca con mucha diferencia!
Sabes que tengo razón.
No. Sé que en ti no se puede confiar. No creo ni una de tus palabras. Su vida, la vida en general, no gira en torno a mí. Si me disculpas, estoy ocupado con cosas más importantes que discutir contigo.
No sé nada. Confío en ella.
¿Porqué? Ella no confía en ti.
No, no confía en ti, a mí me quiere dar una oportunidad.
¿De verdad lo crees? ¿O piensas que lo hace sólo para tenerte contento?
Ella no haría eso.
Haría eso y más. Quiere tenerte cerca para que la digas lo maravillosa que es, y cuando no te necesite te echará de su vida, porque está cansada de ti.
No es cierto, no la conoces, no te molestaste en conocerla.
¿Y porqué estás hablando conmigo? ¿Porqué temes que sea verdad?
La inseguridad es algo que se puede superar con tiempo.
¿Lo superarás? ¿Sabiendo que te ignora deliberadamente?
Eso no lo sé, sólo es tu imaginación.
¿Entonces porqué lee tus mensajes pero no los responde?
¿¡Porqué cojones me haces mirarlo!? ¡No soy un controlador joder! Merece su espacio y no me dejas dárselo.
No quieres.
¡Lo que no quiero es que sigas tocando los cojones! ¡Las cosas van bien, así que vete a tomar por culo de una puta vez!
Sabes que no puedes echarme.
¡Tú no sabes lo que puedo o no puedo hacer! ¡Tú no sabes nada, porque sólo te preocupaste de ti mismo! ¡Eres un puto egoísta que sigue queriendo arrastrarme con él porque le da miedo estar solo! ¡Que te den por culo gilipollas! ¡Eres lo peor que me ha pasado nunca con mucha diferencia!
Sabes que tengo razón.
No. Sé que en ti no se puede confiar. No creo ni una de tus palabras. Su vida, la vida en general, no gira en torno a mí. Si me disculpas, estoy ocupado con cosas más importantes que discutir contigo.
viernes, 14 de noviembre de 2014
Ayuda.
"No hace falta mucho para ayudar a alguien a que alce el vuelo, basta con hacerle saber que le apoyas o le quieres, y el resto vendrá solo."Las miserias y desgracias, los días grises y oscuros, la desgana y depresión, todo ello desaparece con sólo ver tu sonrisa.
Una simple frase buena ya basta para que salga el sol, saber que me quieres ilumina mi camino una vez más. Sentir que al final estarás tú, ayuda a seguir caminando.
Pero cuando todo ello falta, el camino se vuelve oscuro y peligroso, tan difícil que el mínimo paso en falso puede derribarte para siempre. Saber que caminas hacia un final, que acabará contigo, de la forma más literal que puedas imaginar.
En ambos casos llegaré al final. En uno el final es feliz para ambas partes, en el otro sólo para una. Estoy preparado para aceptar cualquiera de los dos. El final sólo es eso, un final más. El resultado es indiferente, porque siempre saldrá bien para uno.
jueves, 13 de noviembre de 2014
Conversaciones. Parte II.
Te dije que volvería a salir.
Calla, vete.
¡Oh! ¿No quieres verme? ¿Significa eso que tengo control total?
No. Sólo significa que no quiero hablar. Espero que estés contento, has conseguido lo que querías.
¿Tan rápido?
Tan rápido.
¿Y ahora qué?
Ahora sólo neutralidad. No tienes nada más que hacer aquí y estoy hasta la polla, vete.
¿Y si no?
No voy a hablar más. Ni bien ni mal, de hecho, soy un tercer yo, el segundo, el que fue optimista y positivo ha muerto también, y ése si que no creo que vuelva, porque no llegó a afianzarse.
Calla, vete.
¡Oh! ¿No quieres verme? ¿Significa eso que tengo control total?
No. Sólo significa que no quiero hablar. Espero que estés contento, has conseguido lo que querías.
¿Tan rápido?
Tan rápido.
¿Y ahora qué?
Ahora sólo neutralidad. No tienes nada más que hacer aquí y estoy hasta la polla, vete.
¿Y si no?
No voy a hablar más. Ni bien ni mal, de hecho, soy un tercer yo, el segundo, el que fue optimista y positivo ha muerto también, y ése si que no creo que vuelva, porque no llegó a afianzarse.
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